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Pequeña historia

1 - Orígenes y fuentes filosóficas

2 - La Francmasonería francesa en el siglo XVIII

3 - La evolución del siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX

4 - La Francmasonería de la post-guerra

5 - ¿Qué es la Francmasonería?

Introducción

Sus ideas

Su implantación

Sus métodos de trabajo

Su organización



4 - La Francmasonería de la post-guerra

La Francmasonería francesa se pone de pie lentamente tras la Liberación. Las dificultades están vinculadas en gran parte al fracaso de la fusión del GODF y la GLDF (rechazada por la Asamblea de ésta última), al envejecimiento de los grupos dirigentes de las LL\ y de las obediencias y a la gravedad de los problemas. Confinada entre el gaullismo y el comunismo (cuya expansión al Este reduce aun más su territorio de influencia en el exterior), a menudo percibida como retrógrada, tironeada por fuerzas centrífugas, tardará más de cuarenta años en reencontrar a los miembros que tenía antes de la guerra.



Este período está marcado por un lento retorno al simbolismo, iniciado a principios de siglo bajo la influencia de FF \ tales como O. Wirth o Gloton. Esta corriente gana las órdenes en el último tercio del siglo XIX, aunque el GODF menos que otros. Es un fenómeno nuevo por sus contenidos, con referencias históricas (los "antiguos misterios" evocados a partir del siglo XVIII) y aportes esotéricos ya conocidos antes del pensamiento masónico, pero que igualmente forman parte de los nuevos datos. Esta evolución genera efectos positivos y aspectos

negativos. Los aportes extraídos de las ciencias sociales, el carácter introspectivo de ciertos testimonios y algunos de los ecos de las nuevas corrientes esotéricas contribuyen al enriquecimiento. Pero también constatamos que aquello que al principio estaba destinado a ser un complemento, en una cultura fuerte marcada por muchos otros aspectos, a menudo tiende a erigirse como verdad exclusiva. La Vulgata simbolista ofrecida a menudo tiende al monopolio y a evitar lo real. Para compensar una pérdida de identidad y de utilidad, le niega a la masonería la posibilidad de figurar en la Historia, argumentando que es imposible encontrar su Tradición. La tentación es grande en esta óptica de hacer del ritual una fórmula mágica, algo definitivo.

En la segunda mitad del siglo XX surgen numerosas evoluciones. La aceptación de mujeres en la masonería francesa, el envejecimiento de la institución, la expansión del reclutamiento de clases medias más instruidas (que habían evolucionado bastante en su relación con las ideologías y la política), y el fin de los roles tradicionales (tanto educativos como integradores) de las logias, son fenómenos de larga duración. Vale aclarar también que durante algunas décadas ha existido un complejo de "regularidad" hacia la masonería anglosajona (actualmente en decadencia) que ha conducido, de hecho, a que una parte de la Francmasonería sea captada por tendencias mercantilistas y reaccionarias. Finalmente, la división de la Obediencia que había comenzado a finales del siglo XIX se aceleró durante la segunda mitad del siglo. Tras la creación de la Grande Loge Féminine de France, en 1945, y de la Grande Loge Traditionnelle Symbolique "Opéra", en 1958, la fragmentación en pequeñas unidades obedienciales ya no cesaría: Grande Loge Féminine

de Memphis Misraim, Loge Nationale Française, Grande Loge Mixte Universelle, Grande Loge Mixte de France, etc. También surgen muchas otras estructuras más o menos masónicas. El Grand Orient de France, órgano regulador de la Masonería desde un punto de vista histórico, reconoce hoy (en 2002) la OITAR (Orden Tradicional Iniciática del Arte Real), el Grand Prieuré des Gaules, la Grande Loge Française de Memphis Misraim y estudia la posibilidad de relacionarse con la GLISRU (Gran Logia Independiente y Soberana de los Ritos Unidos) y la GLMS (Gran Logia Mixta Suiza).

 

A partir del año 2000, todas las obediencias francesas, a excepción de la GLNF, se reúnen en un espacio flexible denominado Masonería Francesa. Por último, durante este medio siglo en el cual la Francmasonería francesa se ha reconstruido y luego ha tomado forma paulatinamente en vísperas del siglo XXI, el perfil interno de las Logias cambia. Se enfatiza en especial la "calidad de vida" del grupo. Las logias, más numerosas en la actualidad que hace un siglo pero de menor tamaño, aún están movilizadas por la reflexión y las luchas humanistas, pero están menos involucradas en cuestiones directamente políticas Éstas insisten sobre la asiduidad y la calidad de la relación entre los miembros que las componen.

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